Delicias, deleites, goces y placeres. ¿Sabía usted que Dios los aprueba? De hecho, ¡él es el autor del placer! Ya que Dios es el autor del placer, ¿será correcto unirnos al mundo en su loca corrida tras placeres cada vez más intensos? ¿Por qué, o por qué no?
Hay muchos desafíos al cristianismo por los que tienen la mentalidad del postmodernismo. ¿Cómo convencerlos de su error? En este mensaje se explica varios de los retos a la verdad, y se presenta también respuestas. Con la ayuda del Autor de la Verdad, respondemos a los desafíos.
Desde el principio de la creación, Dios ha procurado que el ser humano conozca su amor. Sabemos que Dios es amor, porque él nos amó primero. Su amor es lo que motiva al creyente a ministrar y servir y amar a otros.
El cristiano hace la pregunta: “Si Dios es soberano como él dice, ¿por qué permite que persista la maldad?” Los incrédulos y los ateos dicen: “Si existe un Dios todopoderoso y amante, ¿por qué permite tantos abusos? ¿Por qué no le pone fin al sufrimiento? ¿Será verdad que Dios es soberano?”
En el antiguo testamento tenemos la historia del pueblo de Dios. ¿Qué fue lo especial de ellos? ¿Porqué Dios los escogió a ellos? Podemos ver que Dios quería un pueblo especial. Un pueblo apartado del los demás naciones en ese tiempo. ¿Cómo podemos aplicar eso para nosotros hoy?